Cachos y Sexo

LEO TORODesde mi punto de vista personal, el sexo es una necesidad biológica a la cual nuestra cultura le ha implementado valores de intimidad y de ser la máxima muestra de expresión de cariño y afecto. Una mirada muy básica, acomodada e instintiva casi que poniéndonos al mismo nivel de los animales. ¿Dónde quedan las valoraciones personales?

 

Por: Leandro Toro Valencia

Las infidelidades en las relaciones de pareja en nuestro contexto cada vez son más comunes. El hombre que aburrido con su pareja busca “consuelo” en otros brazos o la mujer que cansada con su compañer@ se desata de ese yugo y decide llevar “aventuras”. Pero, ¿cómo estamos concibiendo actualmente la infidelidad en nuestras relaciones de pareja? Pues no es un secreto que hay un factor determinante al momento de juzgar si hubo “cachos” y echar todo para la mismísima porra, por no ser tan grotescos con la palabra, y se trata del sexo. Si nuestra pareja tiene sexo con otra persona es automáticamente una infidelidad. Pero, ¿qué lectura podemos encontrar en esta visión tan exclusiva de los “cachos”?

Una relación de pareja se establece y se trata básicamente de encontrar un compañero o compañera que ha de estar en nuestra vida y que será el o la encargada de soportarnos además de ser quién comparta con uno sus sentimientos. Ah y el sexo, eso también entra en la concepción tradicional de pareja sentimental, y en algunas ocasiones casi que limitado nada más a este aspecto.

Desde mi punto de vista personal, el sexo es una necesidad biológica a la cual nuestra cultura le ha implementado valores de intimidad y de ser la máxima muestra de expresión de cariño y afecto. Una mirada muy básica, acomodada e instintiva casi que poniéndonos al mismo nivel de los animales. ¿Dónde quedan las valoraciones personales? ¿Dónde queda todo aquello que intelectualmente le puedo ofrecer a mi pareja? ¿Dónde queda ese “amor” abstracto que los humanos hemos sabido desarrollar? Sexo no debe ser sinónimo de relación de pareja, solo una de la tantas formas de comunicarme con mi compañer@ sin que sea solamente este ámbito el motor de las dos personas.

Entonces, cuando decidimos alejarnos de alguien exclusivamente y tomando como argumento una infidelidad en el plano del sexo, solo demostramos nuestra carencia de otras formas de expresar afecto, otras formas de comunicarse en pareja y limitamos todo ese afecto a algo tan instintivo y básico como lo es el sexo. Claro, hay que entender que hay de casos a casos y de personas a personas, pero ese discurso de limitar una infidelidad al sexo, es automáticamente adoptar el discurso de limitar una relación de pareja al sexo, y eso no es que deje muy bien parada a una persona que alguna vez dijo “Te quiero”.

Una invitación pues a no ser tan básicos al momento de mandar a la porra a alguien. No demostrar que somos más básicos que esa persona argumentándole lo que hizo o dejó de hacer en unas sábanas, sino trascender y poner de manifiesto muchas otras razones que demuestren una mente más abierta y no tan cerrada como la del “perro” que nos puso los cachos.