De creyentes y ateos

 

“No creo en Dios, ni me hace falta, pero sí me hace falta hablar mal del que si cree”.

 

Daniel Por: Daniel Montoya García

No logro entender por qué tantos “no creyentes” critican a los religiosos, o más bien discípulos de Dios, refiriéndome a éstos últimos como personas que creen en él, pero que también buscan servirle y agradarle.  Si sus actitudes como discípulos son correctas o incorrectas no me gustaría entrar en discusión, ya que el punto que quiero tocar es el  por qué se juzgan a las personas “religiosas” de querer convencer a los demás de sus creencias y por qué no se juzga a las personas no creyentes de hacer lo mismo. Al fin y al cabo buscan una sola razón: la verdad.

Quisiera agregarle a la palabra verdad el adjetivo “válido”, el cual forma lo que pienso que siempre busca la religión y sus oponentes, una verdad válida, la cual se cataloga así por los argumentos que hay en las posiciones del no y el sí.

Yo no tengo una verdad válida absoluta,  me imagino que nadie la tiene. Y por eso de que nadie tiene la verdad válida es que pienso que los que no apoyan la existencia de un Dios, los cuales la mayoría defiende una libertad, se esconden en el concepto que Karl Marx plantea en que la religión es considerada “el opio del pueblo”, pero en realidad lo que están haciendo es juzgar  a las personas, encerrándolas en una burbuja y hablando mal de ellas.
Al fin y al cabo somos sujetos autónomos y es nuestra decisión el entrar a la burbuja o no.

No estoy atacando a los no creyentes, solo que “algunos”, a los cuales me refiero, buscan atacar la creencia a cada instante. Y una característica del ser humano es siempre darle importancia a lo que no le gusta. A los ateos no les gusta la religión , ahí no entro a discutir, ya cuando los “algunos” no creyentes (que mencioné anteriormente) juzgan y se burlan de la persona que cree en Dios y no de la religión, es cuando me molestan hasta el punto de que prefiero alejarlos de la discusión.

Para concluir éste tema, el que a muchos les pudo haber dolido y espero me disculpen por eso, quiero que tanto  creyentes y los “algunos” no creyentes dejen de querer convencer a las personas de que tienen una verdad válida sobre la existencia de Dios, y si la tienen quédense callados, ya que el que come callado come dos veces.