Ferias de exposición

Gloria Inés Escobar (Columna)Como en estas ferias de exposición las exponentes competidoras tienen la característica de ser animales parlantes, su entrenamiento incluye lecciones cortas de cultura general que abarcan ciertos temas de inusitada actualidad como la pobreza, la niñez desamparada, los personajes admirables y las maravillas y riquezas de la región que representan…

 

Por: Gloria Inés Escobar Toro

Acaban de pasar dos de las mayores ferias de exposición humanas: Miss Universo y el Reinado Nacional de la Belleza. Una a nivel mundial que da razón de ser a la segunda, en la cual las exponentes que han sido preparadas para salir a competir, luchan con su dinero, poder, influencias, maquinarias políticas -regionales y hasta nacionales- y, por supuesto, con su belleza, para hacerse al trofeo que las acredita como verdaderos exponentes de casta.

En estas ferias se dan cita, por supuesto, los criaderos más importantes de cada región, allí éstos llevan con orgullo y esperanza a su mejor cría a la que previamente han pasado por un especial programa de entrenamiento en la que se les enseña a modelar de manera profesional, a utilizar de modo muy preciso su pasito de pasarela para culminar en una pose que deje al descubierto la valía de sus atributos, especialmente sus cuartos delanteros y cuartos traseros.

Como en estas ferias de exposición las exponentes competidoras tienen la característica de ser animales parlantes, su entrenamiento incluye lecciones cortas de cultura general que abarcan ciertos temas de inusitada actualidad como la pobreza, la niñez desamparada, los personajes admirables y las maravillas y riquezas de la región que representan, sin que falte por supuesto la recomendación de transmitir la espiritualidad y feminidad propias de su género. Algunas, las que tienen mayor decisión de quedarse con el primer premio, realizan cursos de expresión corporal y arte teatral para estar siempre sonrientes, frescas y radiantes de felicidad.

En muchas de estas exposiciones se celebran concursos para premiar según diversos rasgos fenotípicos algunos ejemplares de las razas expuestas. Las características más frecuentemente evaluadas son la masa magra o mejor cuerpo, la corrección postural, estilo y equilibrio o mejor pasarela, el fenotipo más puro o rostro más bonito, el pelaje más sano o mejor cabello, entre otras.

De este modo, en la ferias el público puede apreciar los fenotipos mejorados de las razas extranjeras o de las criollas, dependiendo de la exposición a la que se asista. El jurado va tomando nota y calificación de cada una de las faenas, en las que las exponentes despliegan todas sus armas para hacerse con el cetro y la corona, para finalmente efectuar la selección de los mejores ejemplares de los criadores nacionales o regionales. Y es justo en este momento cuando toda la preparación, esfuerzo y dinero invertido en la presentación de cada cría tiene su recompensa, ésta adquiere el máximo valor.

Pero aunque esto parece el final para aquellos ejemplares que no alcanzan su clasificación en estas ferias mayores, no es así, ellos en adelante se convierten en el centro de atención de todas las ceremonias locales en las que son las reinas indiscutibles. No hay evento al que no se las invite o espacio en el que no se las exhiba como verdaderos ejemplares de casta que son.

Lo mismo sucede con aquellos ejemplares que no alcanzaron calificación para participar en estas ferias de alto nivel, existen cantidades de ferias menores regadas por todo el país en el que ellas pueden brillar con luz propia, más aún, si algún criadero tampoco alcanza a exponer en estos eventos, está siempre la posibilidad de crear uno nuevo a la medida de sus necesidades, el reinado del sancocho o de la-agua-de-panela o de lo que sea, en fin, con tal de exhibir los ejemplares en los que se ha puesto tanto empeño y esperanzas, cualquier esfuerzo y creatividad son válidos.

Finalmente, las exhibiciones de ejemplares humanos, como todo certamen, tienen entre sus objetivos dinamizar la economía a través del desarrollo de todas las industrias que aportan y conforman el gran negocio de cría, promoción y venta de carne humana: la amplia gama de empresas de cosméticos, textiles, calzado, joyería, bisutería y todo lo que florece a su alrededor: licor, droga, comida, sexo, etc.

Así que no hay discusión, las ferias de exposición son un inmejorable negocio, un gran dinamizador de la economía, ¡todos ganan! Qué bien.