La otra jugada, sin la cual no es posible explicar la coyuntura política colombiana, es la Coalición Colombia, una mezcla (blend) hecha por un maestro cervecero o de whiskies o café, una combinación sacada de una manga de politóloga, juntar a Sergio Fajardo, Jorge Enrique Robledo y la Alianza Verde…

 

Por: Hernán Roberto Meneses Marín

La política colombiana actualmente está abocada a enfrentar la “corrupción” como el factor fundamental de la discusión, es el asunto clave, es lo obvio, lo indiscutible.

También, en la política colombiana, han emergido fuerzas independientes que por primera vez en 200 años de historia republicana (1819-2019) tienen posibilidades ciertas, Fajardo y Petro, de acceder al poder para permitir un desarrollo más cercano a las mayorías, a los sin acceso a la educación superior (67% de los jóvenes), para los niños menores de 5 años sin acceso a la educación pre escolar (83%), para el 97% de los pequeños empresarios sin acceso a los servicios financieros, Colombia es el país con menor bancarización de América latina; para no citar la muy nombrada vergüenza, después de Haití, de que somos la sociedad más desigual de Latinoamérica.

La política se juega como en un tablero de ajedrez, cada jugador tiene pensada dos o tres o más jugadas adelante y sabe qué hacer en las previsibles respuestas. La corrupción está hoy en el ajedrez nacional, porque Claudia López persuadió a su Partido Alianza Verde para promover la consulta anticorrupción y recaudar cerca de 5 millones de firmas. Fue en las calles, en las redes, con videos, sin gran prensa, como se promovió y así fue convirtiéndose en el tema central del debate 2018-2022.

La otra jugada, sin la cual no es posible explicar la coyuntura política colombiana, es la Coalición Colombia, una mezcla (blend) hecha por un maestro cervecero o de whiskies o café, una combinación sacada de una manga de politóloga, juntar a Sergio Fajardo, Jorge Enrique Robledo y la Alianza Verde, madurar durante un año una propuesta seria para la coyuntura, esa fue la Coalición Colombia. La convergencia ha llegado. ¡Las fuerzas independientes están unidas!

Hay muchas definiciones de política: “Es la guerra por otros medios” de Clausewitz, “la política es el arte de tomar el poder, de conservarlo y utilizarlo” atribuida a Platón; o una definición de un filósofo contemporáneo, el francés Jacques Rancière, “la política” es performática y tiene como contraparte lo “policivo”. Dice Rancière, la política “Comienza cuando seres destinados a habitar en el espacio invisible del trabajo, que no deja tiempo de hacer otra cosa, se toman el tiempo que no tienen para declararse copartícipes de un mundo común, para hacer ver en él lo que no se veía, u oír como palabra que discute acerca de lo común, aquello que sólo era oído como ruido de los cuerpos.”. Es por ello que la política entendida en clave del hoy, es “acción” es con signos y símbolos, para “hacer ver”, como trina @ClaudiaLopez #EsConAcciones, es en la calle, en las redes, la política es performática. Antanas Mockus publicó una foto suya lavando con una máquina de agua a presión la fachada del Congreso, la foto decía “Vamos a limpiar el Congreso.”. La política es una obra de arte, un performance.

El próximo domingo 17 de junio de 2018 tenemos una cita para “hacer” política, para “crear” política, #EsConAcciones contra la corrupción, no más los mismos con las mismas. Petro es el camino al cambio y la transformación de Colombia. Como dice Antanas Mockus, #TodaviaSePuede!

*Citas tomadas del libro El espectador emancipado, Rancière, Buenos Aires: Manantial, 2010.