Invivible es la gente, ese pueblo, esos otros que nunca fueron actores sino extras.  Los que están empujando otro modelo de país, de gobernar. Ellos son la pluralidad y la diversidad, el país real, trágico y conflictivo.

 

Por: Andrés Calle Noreña

El artículo de María Isabel Rueda, de este domingo 3 de junio, El candidato ‘switch’ es brutal. Acaba con Petro. Pero el problema no es Petro. A Petro lo controlaría el Senado.  No va a gobernar solo. Además, está bien rodeado.

En realidad, lo más importante de este artículo está en el último renglón: “La Unidad Nacional la montó Santos para hacer la paz, a pesar de Uribe. Ahora que apoya a Duque, la llaman maquinaria enmermelada”. Ella lo dice al final: antes hubo Unidad Nacional. Ahora se vuelve a re-hacer esta unidad y ésta hará el proyecto de nación que desarrollará el candidato. El candidato es de la coalición y no lo maneja Uribe.

Éste es el argumento fuerte y el que están replicando otros articulistas como Nicolás Uribe, Mauricio Botero, Roberto Pombo y muchos más, que van asegurando su audiencia en el futuro cercano. Ella y estos otros quieren explicarnos que hay que unirse para reformar los Acuerdos de paz, es una explicación necesaria para que no se entienda que los van a hacer trizas. Además, porque que ellos que se empeñaron en “hacer invivible la República”, ahora sí la van a volver vivible.

Qué problema hay con eso. Claro, se volvieron a reunir los que durante los últimos 8 años se insultaron y se ofendieron. Aparentemente se enfrentaban por el sí y por el no al plebiscito.Unos hicieron parte del gobierno y otros decían que Santos era un traidor, que le había entregado el país a las FARC, etc.  Pero eso no era esencial para ellos (así podemos ver a Pinzón, a Vargas Lleras, Gaviria, Pastrana), lo importante era y es estar en el poder.

Es un hecho, ya no hay FARC. Entonces ¿Qué nos inventamos para que estén tranquilos? No, no van a hacer trizas la paz. No de frente. No de entrada. Vamos a hacer inviables los AcuerdosLos vamos alterando hasta hacerlos inviables. Ya empezaron con la JEP, con las circunscripciones de paz, vienen por todo.

Aquí está el almendrón: el plan en el tiempo de Santos ha sido: “Hacer invivible la República”. Además, esto implicaba la desinstitucionalización. ¡Si esos otros están hablando de Acuerdo sobre lo fundamental, que era el lema de Álvaro Gómez, nosotros por qué no vamos a referirnos a Laureano que era el papá!

Pero si esto está inventado. ¿Para qué? Para demostrar que sólo ellos la pueden volver vivible, de nuevo. Para que sepan por qué los necesitan, porque son imprescindibles.

Nos queda bien sabido, entonces el problema no es Petro.

El problema está siendo Petro, pero no es él. Sus ideas son apenas necesarias para que haya democracia. Para cumplir la misma Constitución. Tampoco es el estilo personal de él. Eso también es circunstancial. Es lo que representa: es de izquierda, fue guerrillero. El problema, de verdad, es una gentecita que se ha ido congregando en torno a la posibilidad de participar en el poder.

¿Qué se sigue?: una cara nueva, alguien inexperto, incondicional y ya. “Nosotros le tenemos el programa: oiga, necesitamos hacer el país vivible para nosotros, para nuestros intereses. Usted verá cómo lo dice, pero no se salte ni una línea del dictado. No hay país para tanto pobre.

O es vivible para nosotros, o es invivible. ¡Por qué les cuesta tanto trabajo entenderlo!”. No les importa Petro. No se lo soportarían como un caudillo. Pero, hay que insistir, el problema no es ni Petro ni los caudillos. Porque si quieren caudillos, se los tenemos. Con todo y retórica, qué más quieren que un Presidente eterno.

¿Qué será vivible para la gente, para ese pueblo, para esos otros que nunca fueron actores sino extras? Ellos están acostumbrados a vivir así. Maluco también es bueno.  Se les llevan las ayudas y no las aprovechan. No saben trabajar, por eso nunca van a vivir mejor. Ellos se labran su propio destino, se mantienen agarrados entre ellos, tienen muchos hijos…Lo mejor es darle los dineros grandes a los agro industriales, a los empresarios y así se irá distribuyendo la riqueza.   

 

Además, se vuelven invivibles e insoportables cuando quieren entrar en un país en el que quepamos todos.  

Ellos son los que están empujando otro modelo de país, de gobernar. Que no es ni mucho menos un modelo socialismo, un comunismo, es apenas lo que reza la constitución: un Estado social de Derecho, una nación moderna, demócrata.

Ellos son la pluralidad y la diversidad, el país real, trágico y conflictivo. También son las “ciudadanías libres”, un concepto muy cercano a Martha Nussbaum.

¿El poder para qué? Para mantener privilegios, para concentrar el poder en sí mismo y para que los que lo manejan tengan una vida como la que siempre han tenido, como la que creen que se merecen. Pero para qué quieren cambios, nosotros manejamos esto y así siempre ha funcionado. Pobres los tendréis siempre con vosotros.

¿Para quiénes es el poder? Para unas elites corruptas, con el apoyo de mafiosos, matones, terratenientes, ejércitos privados y los que tengan el dinero, Don dinero. La plata sabe a quiénes tenemos que escoger, no se equivoca.

Pero los que votan por esta derecha, por los candidatos de estas coaliciones no todos son como ellos. No los podemos echar en el mismo saco. Si no son enajenados, tendrán intereses en común, o es su cultura, su moral, sus principios los que los hacen ver con otras gafas el mundo.

Qué pena con los votantes y los seguidores decentes, con los que son honrados, que viven de su trabajo y que creen en nosotros, que se identifican como clase, como parientes, como vecinos de nosotros.  Pero ni más faltaba, ¡cuándo tuvimos escrúpulos! Esa virtud no es nuestra. Ellos son de los nuestros y siempre lo han sido.

Perfecta combinación: meter miedo, que no falte, Estado de naturaleza, estado de opinión, leyes hechas por un sastre, a la medida, porque somos santanderistasY en el derecho lo que se hace se deshace. Hay formas de hacer trabajar a los abogados, eso no es inconveniente.

De esto escucharemos hablar no en uno sino en varios periodos: vivible es vivible para ellos o es invivible para todos. Se los diremos con suavidad y con una cara amable, de joven promeseroSi no les parece, esto se vuelve invivible y ustedes ya saben qué es la guerra.

Vamos a coleccionar las palabras para el nuevo periodo. Entre éstas está “guachafita”. La usó el candidato en el último debate antes de la 1ra vuelta y la está machacando. Eso le da la autenticidad que le reclaman. El sustantivo Guachafita es una fiesta o un desorden, es un colombianismo. El candidato de la nueva Unidad nacional (porque pretender ser novedad) es fiestero, pero también tiene que imprimir un tono moral. Ellos vienen a poner el orden, a recuperar las instituciones, a controlar la corrupción.  Es la manera de hacerse creíbles y concordar con ideas conservadoras.

Tuvimos mucho tiempo para escucharlos en diálogos. No vamos a aguantar más panfletos, caricaturas y críticas. Nosotros sabremos qué hacer con las marchas. Les tenemos el milagro a la vista: una nación unitaria, católica, fanática, pre moderna, vivible. Vivible, ¿o habrá que repetirlo? Es el tiempo de la Regeneración. Esta guachafita se acabó.