Tarde en el MIO

Cuando se va a bajar alguien le dice que se calle y empieza a gritar que Jesús nos va a salvar. Eleva las manos al cielo y todos la miran. Tomo nota: nunca le digas a un esquizofrénico que se calle, puede ser peor.

 

Por: Giussepe Ramírez

Un hombre ciego sube al articulado. Dice que ayer cumplió un año de estar ciego. Aniversario negro, me digo. Me pregunto si yo sería capaz de continuar mi vida si quedara ciego, si estaría dispuesto a que alguien me leyera libros y transcribiera mis historias. La respuesta es que no tengo dinero para pagar a alguien que realice esas tareas. La respuesta es que no sé si soportaría una vida de ciego.

Un tipo reparte Miniboom. Grita y dice que trabaja por su hija que tiene un nombre bonito, Maria José o Valentina. Regresa a repetir el recorrido para recoger las monedas. De pronto grita que para qué reciben si no van a comprar. Está claramente disgustado. Alguien que se quiere hacer el héroe lo espeta. El hombre de los Miniboom dice «Qué pirobo tan metido. Quién pidió su opinión, gonorrea. Yo trabajo, no robo, gonorrea». Hay tensión y la gente que no iba a sacar monedas las saca con apremio. Contundente estrategia de mercadeo: el miedo. 

Ahora sube un tipo al que le faltan $3.500 para el pasaje a Santander de Quilichao. Hace una semana está en Cali. Necesita ir a Santander a castrar dos toros, por lo que le van a pagar buena plata, dice. Sabe castrar, vacunar, sabe todo con los toros, menos asesinarlos. A mi lado va una muchacha con audífonos. Me da pena que no escuche la historia del castrador de toros. La muchacha lleva botas Dr. Martens, medias negras, falda de flores, blusa negra, maletín lila, dedos largos, gafas Rayban y un tatuaje en la espalda. Es delgada. Miro por encima del hombro en un intento por conocer su gusto musical. No veo nada. Tiene cara de gustarle Iron Maiden. Cómo será follar escuchando Iron Maiden.   

De regreso, en otro bus, una mujer grita cosas de Dios y habla de Buenaventura, Venezuela y los parques de Cali. Alguien le recuerda los nombres de los parques de Cali. Cuando se va a bajar alguien le dice que se calle y empieza a gritar que Jesús nos va a salvar. Eleva las manos al cielo y todos la miran. Tomo nota: nunca le digas a un esquizofrénico que se calle, puede ser peor.