Alberto DonadioUn sicario con tenebroso prontuario dice que lo vio en Pereira, pero la Fiscalía jamás probó que Vera, que trabajaba en Medellín, hubiera viajado a Pereira ni por avión, ni por tierra, ni siquiera remontando el río Cauca. 

 

Por: Alberto Donadio*

Wilmar Vera, periodista y profesor de comunicación social, está injustamente detenido hace casi dos años en la cárcel de Armenia por un homicidio cuya responsabilidad él niega y sin que exista prueba firme de su participación. Un sicario con tenebroso prontuario dice que lo vio en Pereira, pero la Fiscalía jamás probó que Vera, que trabajaba en Medellín, hubiera viajado a Pereira ni por avión, ni por tierra, ni siquiera remontando el río Cauca. Es un atropello mondo y lirondo de la Fiscalía. Al cual se une el último abuso.

El 27 de febrero se hará por video-conferencia el interrogatorio de Carlos Andrés Velásquez Villada, autor material del homicidio que dio origen a este proceso y único testigo de cargo de la Fiscalía contra Wílmar Vera. El sicario ha estado preso por hurto, porte de armas, estupefacientes, fuga de presos y homicidio, y cuenta con protección de la Fiscalía. Es una irregularidad que la Fiscalía no lo lleve a la sala de audiencias.

Si el abogado defensor, Andrés Felipe Jaramillo, solicita al juez que el testigo esté presente, puede ser que el juez 5º Penal del Circuito de Pereira (quien lleva el proceso) no atienda esos argumentos y el caso se vaya a una segunda instancia que puede demorar en resolver, solo este pequeño asunto, unos tres o cuatro meses. Eso implicará tres o cuatro meses más de cárcel, sin resolver la situación judicial de Wílmar Vera.

El sacerdote de la Diócesis de Pereira, Francisco Nel Jiménez Gómez, le solicitó a la Procuraduría Delegada para la Vigilancia de la Función Pública estar atenta para que no se vulneren derechos en el proceso penal que se adelanta en Pereira contra el profesor universitario Wílmar Vera Zapata. “Haciendo uso de mi derecho como ciudadano de bien –afirma el presbítero–, como sacerdote al servicio de la Diócesis de Pereira, como conocedor del señor Wílmar y en busca de una justicia ‘pronta’ e ‘imparcial’, acudo a usted para que se tomen las medidas que su despacho considere pertinentes a efectos de concretar los derechos que les otorga la Constitución y la ley a los implicados”.

El pronunciamiento del sacerdote fue dirigido a la funcionaria encargada de esa Procuraduría, Fanny María González Velasco.
El sacerdote ha sido uno de los grandes impulsores de la Universidad Católica de Pereira desde que esa institución nació en la década de 1970 y ha sido directivo de la misma. Allí conoció al profesor Wílmar Vera, quien fue docente de esa universidad durante varios años. El presbítero afirma que “el conocimiento que tengo de él –como persona digna y honorable– nace de ese vínculo”.

*Columnista de El Espectador, fundador -junto con Daniel Samper y Gerardo Reyes- de la Unidad Investigativa de El Tiempo.

Nota del Editor: El fin de semana anterior se anunció que el Fiscal encargado para el caso sería remplazado por otra funcionaria, lo que se traduce en 9 fiscales en 20 mese del proceso. Este hecho dilata el caso y le resta transparencia y garantías al proceso, según los observadores.