Pereira
Noche de horror
¡Noche de pájaros! ¡Cuánta inconsciencia, ay, en olvidar los muertos que ha generado esta falta de dignidad humana! Cuando se...
Músicas al margen
Desde los balcones de la alcaldía municipal, varios funcionarios acompañaban con palmas su tránsito por los misterios de la cumbia colombiana, hoy objeto de imprevistas fusiones con músicas de lugares remotos. Por: Gustavo Colorado En su lista de exigencias no...
Aromas lejanos
El trabajo de los profesores Gil Montoya y Valencia Solanilla se define entonces en un cruce de caminos: el de la...
Arte en el ámbito escolar: Pereira, un hogar para el arte
Poco a poco la sociedad está deteniendo su mirada para valorar, con parámetros menos ligeros, la riqueza expresiva y las...
Las cápsulas del tiempo, el verdadero regalo
El verdadero regalo fueron las cápsulas del tiempo que desmitificaron la celebración de lo físico, como lo fuera una calle, a lo imaginario, como lo son sus pensamientos, sus recuerdos, su historia y sus esperanzas. Por: Leandro Toro Valencia De...
El derecho a la ciudad
No es posible ni deseable para la ciudad como un todo, seguir construyendo viviendas para pobres en áreas evidentemente empobrecidas,...
¿Para qué sirven los archivos?
La memoria es fundamentalmente una experiencia de creación e invención, y el archivo, uno de sus dispositivos más potentes para...
Pereira, un puerto sin mar
Seguro estarás comprometida para entonces y yo habré muerto y conmigo los bosques de niebla en donde solía perderme. Por: Fredy Alan González Sentado en el parque de la infancia, pienso en ti, montaña de los desheredados, Andes colombiano, corazón...
Palabras que sangran
La ciudad se sacudía frente a sus ojos. Las luces le aturdían a cada parpadeo. Pensó en que tenía ganas...
Puerto Caldas: un lugar donde habita el olvido
Hoy solo me quedan los vestigios de un pasado no tan violento, de correr por las calles con los pies...
Rosas de Francia: la primera novela pereirana
Queremos imaginar que esta primera novela pereirana tendrá lectores jóvenes, dispuestos a dejarse llevar por una delicada historia de amor, en la que, sin duda, brotan las primeras lágrimas de nuestra educación sentimental. Por: Margarita Calle Era 1926 cuando Alfonso...

