Ficciones

Niebla rosada

    Por: Diego Efe “Somos el uno para el otro un teatro suficientemente grande” Séneca El parque conservaba la serenidad de un camposanto. La...

LO QUE NO TIENE NOMBRE

La sevicia se enroscó alrededor del pueblo y se quedó cebada, dejándonos ceniza en los platos, hiel en las bocas, sangre en el silencio, mierda en los sueños. ...

Amor y otras hierbas

El amor es ácido, visceral, a veces te enferma y el único remedio termina siendo recurrir a la enfermedad. Siempre dejará secuelas.   Por: Sebastián ...

El sueño de Omar

Ciento cincuenta, ciento setenta, ciento ochenta, ciento noventa y cinco más cuatro mil quinientos pesos. Ciento noventa y nueve mil quinientos pesos. Omar dobl...

La colección

Absorto en el arabesco que decoraba el borde de la alfombra no se percató; aun viendo que en ellos también hay espacios que en apariencia son vacíos. Incluso, d...

A MARIELA LA MATARON

Mariela se paró apenas con fuerza en sus rodillas para dar el paso. El doctor la despide con una sonrisa y con la promesa de que su propio instinto femenino le ...

Venganza

No sabe cómo le cortaría la piel poco a poco. Me encantaría tenerlo en una tina y ahogarlo en su propia sangre. Quisiera verlo sin poder dormir, suplicando porq...

Bagattellas

El jueves, en medio de una semana de mucho trabajo, Valentina asistió al Museo de Arte de Atlanta y allí, con cierta estupefacción anodina, se pasó más de una h...