fútbol
“Pereira siempre será mi casa”: Alexis Márquez
La tarde oscurecía. La lluvia amenazaba caer sobre Pereira. Una cosa es hablar de fútbol entre amigos, otra es hablar...
Un partido que tal vez no signifique mucho
Ahora, falta ver ante el inminente triunfo de hoy, la gran cortina de humo que se nos viene encima, eso sin contar todo el despliegue hipodérmico con el que van a bombardear a la población del país del sagrado corazón,...
El abuelo se pone los guayos: es domingo
–Abuelo, eso tenía que ser gol-, le dice uno de sus compañeros de equipo. El sólo ríe y dice que...
Para cumplir los sueños de niños futbolistas
El amor por el deporte y la oportunidad de estudiar en otro país lo llevaron a México, allí encontró una...
Equipos grandes o chequeras largas
Jeques, petroleros y magnates de otras latitudes llegan a ligas poderosas, compran equipos modestos e intentando destronar el dominio de esos grandes, procuran sobresalir. Por: Juan Manuel Toro Monsalve La esencia del fútbol permanece intacta. Aún perduran los destellos… Seguir...
Radio deportiva jubilada
Ahora todo está encerrado bajo cuatro paredes adentro de una cabina. Da lástima que habiendo llegado grandes emporios a los...
Del Vaticano a la Bombonera, las nuevas reformas de la iglesia
Para bien propio y de sus feligreses es necesario empezar a incluir en los debates teologales temas tan importantes como...
La mano del diablo
La saga de trampas y sobornos que va desde los presidentes de las confederaciones hasta el mismísimo trono de Joseph Blatter, hace ver a los mafiosos convencionales como aprendices sin norte. Por: Gustavo Colorado Hace ya veintisiete años, en el...
De la fiesta brava a las barras bravas
No asisto a toros porque es una actividad de élites y los precios de la boleta son muy costosos. Tampoco...
Grandes del fútbol, un dilema escoger
Los veteranos tirarán por las viejas glorias mientras los jóvenes apegados a una era que les favorece, alimentan sus favoritismos...
Unos seres muy raros
Cuando se trata de fútbol, política y sexo los colombianos somos maníaco depresivos. Una victoria, la posibilidad de una conquista amorosa o el discurso mesiánico de un político nos elevan a la cima del delirio para, acto seguido, arrojarnos a...

